Boca compró a Juan Barinaga
A falta de ocho días para el cierre del mercado de pases en el fútbol argentino, Boca selló su séptima incorporación de la temporada tras el arribo del lateral derecho Juan Barinaga, procedente de Belgrano de Córdoba. La dirigencia comandada por Juan Román Riquelme desembolsó 2.500.000 dólares, más el pase de Esteban Rolón -que estaba a préstamo desde el Xeneize-, para cumplir con el deseo de Diego Martínez, que hacía rato que pedía un jugador que cubriera ese puesto tan trascendental para su forma de juego.
Desde la Copa América 2024, a Luis Advíncula le costó más la puesta a punto en la parte física. En el primer partido del certamen defendiendo la camiseta de la Selección de Perú, el Rayo sufrió un fuerte dolor en el tendón de Aquiles que lo obligó a quedarse afuera de los dos compromisos restantes de la fase de grupos en la que participó su país. El propio jugador se cargó la situación al hombro y, más allá de que hizo todo lo posible para ponerse rápidamente a disposición del cuerpo técnico de Boca, confesó que «estuvo a punto de romperse».
Varios meses antes, el entrenador había padecido un fuerte dolor de cabeza luego de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha de Lucas Blondel. Justo en su momento de gracia absoluta, porque venía de convertir dos goles en sus últimos siete encuentros -una estadística fuerte si se trata de un marcador de punta-, el ex-Tigre emprendió su larga recuperación y ya lleva cuatro meses afuera de las canchas. Según los tiempos habituales, se estima que recién podría regresar óptimamente a la actividad a fines de este año o principios del próximo.