Tedeum: la nueva relación entre Milei y Jorge Macri
El abrazo entre Javier Milei y Jorge Macri durante el Tedeum por el 25 de Mayo funcionó este lunes como una de las claves políticas para entender el estado actual de la relación entre la Casa Rosada y el PRO. La escena contrastó con la del año pasado, cuando el Presidente decidió ignorar y dejarle la mano tendida tanto al jefe de Gobierno porteño como a Victoria Villarruel, hoy ausente, al ingreso a la Catedral Metropolitana. Ese gesto ocurrió pocos días después de la elección local del 18 de mayo de 2025, en la que Manuel Adorni ganó en la Ciudad y relegó al PRO al tercer lugar en el distrito que gobierna desde hace casi veinte años.

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Aquel Tedeum se produjo en uno de los momentos más delicados para Jorge Macri desde que asumió al frente de la Ciudad. El PRO venía de sufrir una derrota simbólica y política en su principal bastión, mientras La Libertad Avanza consolidaba por primera vez una competitividad electoral real dentro de CABA, un territorio que durante casi dos décadas funcionó como el corazón político, institucional y cultural del macrismo.
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Esta vez, el esquema fue distinto.

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Jorge Macri asistió a la Catedral, compartió un abrazo afectuoso y el saludo protocolar con Milei —en marcado contraste con la indiferencia que dominó la escena del año pasado— y permaneció dentro del dispositivo institucional y político del oficialismo. Victoria Villarruel, en cambio, quedó afuera del acto por decisión de la Secretaría General de la Presidencia, que conduce Karina Milei. El Arzobispado de Buenos Aires aclaró que la decisión de excluir a la vicepresidenta del Tedeum fue del Gobierno.
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La secuencia funcionó como una síntesis del mapa político actual alrededor del Gobierno nacional: la vicepresidenta aparece desplazada del círculo de confianza presidencial, mientras el vínculo entre el jefe de Gobierno porteño y la Casa Rosada se mueve dentro de una lógica de tensión, competencia, negociación y convivencia simultánea.