12 mayo, 2026

La crisis entre el Gobierno y el PRO y los peligros que acechan a la Ciudad

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Aseguran los testigos de la reunión -eran varios- que Karina Milei se mantuvo en silencio mientras Jorge Macri y la delegada de la hermana presidencial en la ciudad de Buenos Aires se trenzaban en una discusión que levantaba cada vez más temperatura. “Voy a hablar con (Cristian) Ritondo y vamos a hacer en el Congreso lo mismo que ustedes acá”, le dijo el jefe de Gobierno a la legisladora Pilar Ramírez, la presidenta de La Libertad Avanza en territorio porteño. Esa fue la frase que, según confiaron desde el Parlamento, le llegó al propio jefe del bloque del PRO en Diputados cuando se enteró de la tensión que sobrevoló a ese encuentro que tuvo lugar en la Legislatura esta semana, horas antes de que la relación entre Javier Milei y Mauricio Macri, entre LLA y el PRO, quedara otra vez al borde de un quiebre que, en los hechos, es cada vez más evidente por la frustrada sesión por “Ficha Limpia” que reavivó otra vez la crisis entre los supuestos aliados.

Dicen que Ramírez no se quedó callada, y que el cruce con el jefe de Gobierno fue mucho más ruidoso de lo que trascendió cuando el ex intendente de Vicente López entendió que el bloque oficial de los libertarios volvería a plantarse frente al gobierno porteño en la Legislatura por el código urbanístico y otros proyectos. Macri respondió entonces que ellos no acompañarían la versión local de la Ley Bases presentada por LLA.

Sería una discusión más y otra de las tantas discrepancias entre el PRO y La Libertad Avanza si no fuera porque se trata del territorio amarillo por excelencia, la casa matriz desde la cual el ex presidente moldeó su proyecto político, una fenomenal maquinaria con la que financió su campaña presidencial. En el 2023, cuando Macri percibió que el tándem Horacio Rodríguez Larreta-Martín Lousteau podía atentar contra esos intereses, movió todas sus influencias en favor del primo Jorge, para estirar el predominio macrista.

Los Macri advierten ahora la amenaza libertaria.

El jefe de Gobierno está visiblemente incómodo. Cuando se mudó de Vicente López a la Ciudad de Buenos Aires, creyó que la convivencia con el gobierno nacional sería mucho más armoniosa: cada negociación con Milei, con el ministro Luis “Toto” Caputo o la propia secretaria General de la Presidencia le costó muchísimo más esfuerzo que el que había previsto. En el reclamo por la coparticipación y el traspaso de las 31 líneas de colectivos incluso tuvo que intervenir su primo Mauricio frente a la falta de respuesta del Ejecutivo a sus reiterados pedidos. La pelea desatada en estas horas en torno al proyecto de “Ficha Limpia” podría en ese sentido agudizar todavía más la disputa porteña, y acelerar la decisión del oficialismo de avanzar con su propio proyecto político en la sede central del PRO.

En el cierre de un 2024 que, a diferencia de lo que pretendía el ex presidente, evidencia la falta de un acuerdo político entre su partido y LLA.